Parque José L Damas. UCV - Facultad de Agronomía

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sábado, 30 de octubre de 2021

Boletín "El Corocillo" Año 09 Número 11 Noviembre 2021

 

El boletín puede ser descargado totalmente AQUI. En esta oportunidad presenta el siguiente contenido, cuyos artículos pueden ser descargados separadamente pulsando el enlace señalado en cada uno de ellos:

EFEMÉRIDES

NOTAS DE DUELO Y RECORDATORIO

NUESTROS FRUTOS

Ariana La Gimnasta. de Antonio Barrera B

Biblioteca Jesús Pérez Pérez. María E. Sira, Betsy Rojas y Beatriz Arrieche

PUBLICACIONES

Abonamiento Orgánico de Cafetales y otros Cultivos del Ing° Agr° Gilberto Moreno

Guía Metodológica para Elaborar Proyectos de Minicentrales Hidroeléctricas. Dr. Carlos Espinosa, Dr. Hervé Jegat Nicolo, Dr. Alfredo De León Geovo e Ing° Civ Stefanny Ramírez Rodríguez.

Los Aludes Torrenciales de 1999 en Vargas, 20 Años después. Dr. José Luis López Sánchez (Editor).

El Libro del Español Correcto: Claves para Hablar y Escribir Bien en Español. Instituto Cervantes

ARTÍCULOS

Aprovechamiento de las Plantas según Clasificaciones Botánicas. Parte IX: Aceites Esenciales. Ing° Agr° Roberto Hidalgo.

La Filosofía. Ing° Agr° Ariel Alvarez C

Volcán y el Cambio Climático. Ing° Agr° Héctor Herrera H

ASÍ SON LOS POEMAS DEL PROFESOR: Vida y Obra Poética de Prospero Infante. Ing° David Pérez Hernández.

TEMA DE TERTULIA. Ideologías Paralelas: El Judaísmo y El Marxismo. Parte II. Ing° Agr° Julio Viera D.

Las Empresas Consultoras del Agro: Campo de Trabajo. Parte I. Ing° Agr° Miguel Padrón N e Ing° Agr° Luis Arriaga C.

EN UNA NOTA: Breve Historia sobre las Big Bands. Ing° Agr° Pedro García M.

LA PALANCA: Positividad Tóxica y Psicología Positiva. Lica Coromoto Luces de Salazar.

El Grupo de Edafología del MOP. Ing° Agr° Jose Victorio Salazar.

martes, 30 de enero de 2018

MI HERMANA TOÑA

Antonio Barrera B
El 26 de febrero de 2015, falleció en la ciudad de Houston, USA, Antonia (Toña) Barrera (1937-2015), mi hermana mayor.
De izq. a der: Luisa Elena (Luchy),
Antonia (Toña) y yo.  1945
 

Toña fue, desde siempre, una persona afable, de buen carácter y trabajadora. No cursó completo el bachillerato, porque se casó muy joven. Lo que le faltó de preparación académica, lo compensó, con creces, con su facilidad para relacionarse con otras personas y su capacidad para el trabajo. Fue una pequeña empresaria, dedicada cocinera, costurera y peluquera.

Toña fue muy afecta a mi persona, creo que porque era el varón y el menor de la familia Barrera Betancourt. Era una muchacha atractiva y simpática hasta el punto que agradaba a todo el mundo. Lamenté mucho que se quedara en Puerto Rico, al regreso del exilio, pero agradezco a Dios que logre visitarla varias veces. 

Hace unos 20 años, pude traerla a Venezuela y permitirle conocer el frío de Mérida, el calor de mi hogar y el cariño de mis hijos, así como los de Luchy (Luisa Helena), nuestra otra hermana domiciliada en Caracas.

De aquí se fue feliz y contenta porque no había venido desde nuestra mudanza forzosa a la isla y porque renovó sus relaciones con sus hermanos. A su muerte, dejó una hija (Nancy) y una nieta (Amy Lee) 

Estará en mi memoria siempre mi hermana Antonia, la sencilla y amable Toña”.

lunes, 4 de julio de 2016

Monografía de Antonio Barrera Meléndez

Ing° Antonio Barrera Betancourt

Debo decir que para mí es un orgullo ser su hijo y no recuerdo conflictos ni sinsabores o hechos de los cuales pueda un hijo avergonzarse de su padre ni algo que reprocharle. Este sentimiento estoy seguro, es compartido por mi familia, sus asociados de negocio y todas las personas que le conocieron en vida. 

Mi padre nació en Barquisimeto, estado Lara el 19 de febrero de 1906, de Antonina Meléndez y Enrique Barrera. Ella, dedicada a oficios del hogar y mi abuelo, al comercio. Él tuvo la primera panadería de la ciudad de Barquisimeto y aparte de eso una tienda de modas. Sus hermanos fueron Enrique A. Barrera, Manuel Barrera y Tella Barrera.

Mi padre y sus hermanos eran aficionados al ciclismo. En 1925, los ciclistas se reunieron frente al entonces Palacio de Gobierno, luego sede del Cuartel de Policía, para un paseo por la ciudad.

En algún momento de su adolescencia, mi tío Manuel sufrió un accidente, mientras conducía su bicicleta por el borde de un risco, en medio de una apuesta con otros ciclistas, se precipitó al fondo del mismo, perdiendo así la vida. Eso ocurrió en Barquisimeto, en 1927, en el muy conocido lugar ahora denominado: “Zanjón Barrera”. Ese mismo año se fundó el América Beisbol Club, según reseña el artículo que se puede leer abajo. Él fue su primer presidente, a la edad de 21 años. Más adelante haré un comentario más extenso.

En la foto de la época aparecen Tella Barrera, Antonio José Barrera (de paltó, en la foto de abajo a la derecha, quien organizó el Club de Ciclistas) y Manuel Barrera.

Cuando murió mi abuelo Enrique, mi padre, al ser quien estaba entonces en Barquisimeto, se encargó de la panadería y de la tienda. Más tarde, fue el dueño de una agencia de bicicletas (las cuales vendía al increíble precio de Bs 60,00, porque entonces eran muy caras), mientras que su hermano mayor, Enrique, estudiaba leyes en Caracas. 

Esta etapa de la vida de mi padre está bastante bien documentada en las notas de los orígenes del ahora denominado Club Atlético América. En el libro “Barquisimetaneidad Personajes y Lugares” de Raúl Azperrén (1974), publicado con el auspicio de la C.A.N.T.V. se acotan algunos hechos relacionados con la historia de los Barrera y se publican fotografías de la época donde se ve a mi padre. También aparece allí mi tía Tella, a punto de montar una bicicleta, en un tiempo en el que las damas no solían hacerlo. 

Mi padre fue el primer presidente del club, a sus 21 años y ha sido hasta ahora el más joven de los directivos que ha ocupado esa posición. 

Más de 1.600 personas tienen actividades sociales, educativas y deportivas en el este club que aún existe, ocupa cerca de 10.000 m2, tiene más de 600 socios y ya tiene más de 82 años de fundado. 

Allí se realizan competencias deportivas de diversa disciplinas, entre las cuales recuerdo el beisbol, natación, volibol, tenis, tenis de mesa y muchos otros. Además es un centro de reuniones familiares. Allí frecuentemente se celebran aniversarios de boda, cumpleaños y otras efemérides. Además de convenciones, cursos y actividades sociales de diversa índole. Todo ello lo convierte en el club más importante de su género en el país. Sus socios disfrutan de sus instalaciones por una fracción del costo de operación y mantenimiento, gracias a los aportes que generan todas las actividades antes mencionadas. 

Además del beisbol, mi padre practicó ciclismo y creo que lo hizo, no tanto para destacar como ciclista, sino para promocionar sus ventas, pues solo oí de él, muy cortos comentarios sobre esa actividad deportiva. También practicó boxeo, pero según me dijo, llegó a el cuadrilátero hasta recibir un golpe muy bien puesto, por el campeón local. Esto lo disuadió de sus intención es y decidió que ese no sería su deporte en el futuro.

Pasada esa etapa de su vida y en búsqueda quizá de otras opciones de negocio y experiencias, papá se trasladó a Caracas y trabajó como representante de la firma norteamericana “Sun Flame”, empresa ésta, dedicada a la fabricación de la ahora llamada “línea blanca”. En esos días y por el obligado y frecuente contacto con los proveedores extranjeros, papá había aprendido el idioma inglés. Además manejaba y era el propietario de uno de los pocos automóviles que circulaban por las calles y carretera del país. Estos conocimientos y habilidades lo situaban en posición ventajosa sobre muchas de las personas de su competencia. Por información directa mi padre, el viaje a Barquisimeto desde Caracas demoraba entonces tres días. La ausencia de lugares donde comer o beber un poco de agua, algunas veces lo obligaba a colar en un pañuelo, el agua de dudoso origen, para poder calmar la sed. Leer mas...

miércoles, 13 de abril de 2016

Boletín El Corocillo Año 4 N° 3 2016



Amigos:

En nombre de la promoción José L Damas, me es grato enviarles el boletín El Corocillo Año 4 N° 3 contentivo de las siguientes secciones:

  • Editorial: Conversa de San Felipe II, de Héctor Herrera H
  • Cumpleañeros del mes
  • Efemérides del mes de marzo, por Carlos Agudelo L.
  • Día Internacional de la Mujer
  • Día Mundial del Agua
  • La Herencia. Dos nóveles atletas, nietas de condiscípulos
  • Premio: Mujeres en Ciencia. Galardón para Julia Gilibert de Brito
  • Firma del Histórico Acuerdo de París sobre el Cambio Climático
  • Publicaciones: GEOPEDOLOGÍA. Una Integración de la Geomorfología y la Pedología en los Estudios de Suelos y del Paisaje; ACFIMEN. Desarrollo de los Estudios Ambientales en Venezuela 2000-2012. Eduardo Buroz y Antonio Machado; y VITALIS (2016). Situación Ambiental de Venezuela 2015: Balance Anual.
  • Eficiencia vs Delicuencia ¿Quién Gana? Cuento de Antonio Barrera B
Aspiramos que el contenido de este boletín sea de su completo agrado. Críticas, observaciones, recomendaciones y sugerencias serán bien recibidas a fin de ir mejorando el boletín en el tiempo. 

sábado, 27 de febrero de 2016

Eficiencia VS Delicuencia ¿Quién Gana?

Ing° Antonio Barrera B


En este relato, nuestro condiscípulo Antonio Barrera nos narra sus peripecias como agricultor.

Tecniagro compró la que llamamos la “Parcela El Mosquito” por muy poco dinero a un campesino llamado Carlos Rojas. La parcela carecía de vías, no tenía agua ni servicio de luz sino en la vivienda rural, que era la única infraestructura. Cuando la vendí, además de estar totalmente fundada con frutales, tenía un pozo profundo equipado con una bomba sumergible de 7,5 HP, un kiosco con una piscina de 50.000 l que se alimentaba del pozo, un galpón de 20 x 10 m, una carretera de acceso, un puente hecho con tubos de alcantarilla, una vivienda cómoda con un tanque de agua elevado de 3000 l y servicio eléctrico Una cerca perimetral de 6 pelos de alambre de púas y limoncillo y una frontal de Alfajol.

Estaba ubicada a menos de 20 minutos de San Felipe, sobre la carretera Panamericana, dentro del Asentamiento Campesino El Mosquito. Colindaba por el lado opuesto a esa carretera, con el río Yaracuy. Sus suelos son muy fértiles por haber sido bañados por el rio Yaracuy, de textura franco arenosa y profundos, en la mayor parte de su extensión. Medía exactamente 500 x 100 m (o 5 Ha). Al principio, tenía algunas plantas de plátano y aguacates en plena producción. Ya que en ese entonces la empresa tenía muchas actividades y poco personal directivo (mi socio principal estaba trabajando como gerente de BANDAGRO en la sucursal de San Felipe), durante algún tiempo estuvo casi ociosa.

Seguí trabajando los plátanos y traje material de propagación de Maracay, resistente a algunas enfermedades. Se instaló un sistema de riego y se implementó un plan de abonamiento y fertilización que incluía la incorporación del vástago de los puyones desechados y las plantas cosechadas, al suelo, con la ayuda de un “rotavator”, implemento para el tractor que lo trituraba todo y lo enterraba. La cosecha permitió ingresos que se emplearon casi totalmente en el desarrollo de la finca. La venta se hacía detallada y al mayor. Cuando se ofrecía detallado, el plátano se vendía rápidamente, pero también ayudaron a un muchacho (hoy un hombre que ronda los 50) que trabajaba en mi ferretería, a costear sus estudios en el IUTY. Ese trabajador es hoy un próspero empresario y posee varias compañías. La calidad del plátano era especial. Tanto así que en una oportunidad llegó a la parcela un colega proveniente de la Universidad del Zulia, para cerciorarse personalmente del tamaño y del aspecto de los frutos, quedando impresionado con el tamaño y calidad de los frutos que vio.


Al tiempo, mi socio me reclamó que por qué no había sembrado la parte que no estaba cultivada y me di cuenta que no podía seguir así. Así que decidí sembrar más aguacates que se daban muy bien en la parte más próxima al río. También sembré plátanos que encontraron allí las condiciones perfectas para prosperar. Por otra parte, la siembra de aguacates, en el tercio medio de la parcela, fue un total fracaso, pues a poca profundidad del suelo, en esa parte de la parcela, había un estrato arcilloso muy poco permeable que impedía el buen drenaje y limitaba el crecimiento normal de la raíz pivotante que es propia de ese frutal. 

La parte que sembré con aguacates Lula, Choquette, Waldin, Pollock, Winlonson y Catalina cerca de los que antes existían progresaron muy bien. La selección de las variedades mencionadas tuvo que ver con la dicogamia que presenta el aguacate para su debida polinización. El resto fue un fracaso. 

A los dos a tres años, vi con tristeza, que cuando mis aguacates debían estar por producir sus primeros frutos, las hojas de las ramas superiores se habían marchitado. Estas hojas luego se caían y la planta entonces dejaba de crecer y moría. Fue una costosa y dura lección que aprendí del propietario anterior, quien sin ser técnico, tenía una importante experiencia, de la cual yo carecía. A partir de entonces aprendí a respetar más a los productores y a practicar un poco la humildad, ante la experiencia práctica de los demás. Leer artículo completo

viernes, 8 de enero de 2016

El Terremoto de Caracas en 1967


Ing° Agr° Antonio Barrera B

Ese mismo día y a esa misma hora (aproximadamente 8 pm) cuando ocurrió el terremoto había llegado directamente de la Facultad de Agronomía, en Maracay, lugar donde estudiaba en ese entonces. Estaba sentado en la silla del barbero, en la barbería Los Palos Grandes que se encuentra aún en la Cuarta Calle con la Segunda Avenida de la Urbanización de ese mismo nombre, en Caracas.


Ya avanzado su trabajo, Geovanni, mi asiduo barbero, parecía recostarse a la silla y moverla con cierta violencia. Me inquieté porque pensé que estaba perdiendo el equilibrio (o algo más grave). Luego, comenzó un estruendoso rugido y se comenzaron a mover las vitrinas y los espejos. Mi barbero me dijo entonces, literalmente: Párese ingeniero -que así me decía aun cuando entonces era estudiante- que está temblando!


Me paré de inmediato, lanzando la bata a un lado. Corriendo, crucé la calle y llegué a la estación de servicio que está ubicada diagonalmente a la barbería. 

Me sorprendí al ver como se mecía el edificio de un lado a otro, también como caían pequeños trozos de la fachada del edificio, donde había estado, pero sin que aparentemente ocurriese otra cosa que permitiese adivinar lo que había pasado. Leer mas...