Parque José L Damas. UCV - Facultad de Agronomía

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lunes, 29 de octubre de 2018

EN UNA NOTA: La Música en el Cine. II

Ing° Agr° Pedro García M

¿Cuantas canciones se han hecho famosas por el cine? ¿Quién no recuerda gratamente la música de películas como “Ghost” “La Bamba” “Titanic” “Love Story” “Superman”, “Lo que el viento se llevó” (vista en matinée por los miembros de la promoción JLD) o “Tiburón”, “Ben Hur”, “La Guerra de las Galaxias?, por solo citar algunas de las célebres.

Preparar una lista con lo que algunos críticos consideran ser los mejores temas musicales de películas es algo difícil, además de subjetivo. Los temas musicales escogidos por los críticos pueden no resultar del gusto de los amantes del cine, pues la música sensibiliza y se percibe distintamente en cada ser humano. En esta entrega vamos a presentar, en orden cronológico, lo que los críticos de la American Film Institute (AFI) consideran los 10 temas de películas más famosos. Aquí se los dejo:

“Over the rainbow” (1939):
la mejor canción de todos los tiempos, pertenece a la película “The Wizard of Oz” (El mago de Oz), protagonizada por Judy Garland.
“As time goes by” (1942): del gran clásico del cine norteamericano “Casablanca”.

“When you wish upon a star” (1943): esta canción pertenece al largometraje “Pinocchio”, la primera película de dibujos animados de Disney en ganar un Oscar a la “Mejor Canción Original”, además de ser la única del género en las 15 mejores del ranking de la AFI.
“Singin’ in the rain” (1952): el mejor musical que se ha realizado, con la actuación memorable de Gene Kelly.
“White Christmas” (1954): de la película “Holiday Inn”, protagonizada por Bing Crosby y Fred Astaire. Ganadora del Oscar a la “Mejor Canción Original, es una de las más emblemáticas de todos los tiempos.
“Moon river” (1961): tema de la comedia romántica “Breakfast at tiffany’s”, basada en la novela homónima de Truman Capote, y protagonizada por Audrey Hepburn. El tema 'Moon River' fue escrito por Henry Mancini y Johnny Mercer.
“The Sound of Music” (1965): escrita por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, para la gran capacidad vocal de Julie Andrews.
“Mrs. Robinson” (1968): de la película “The Graduate” protagonizada por Dustin Huffman. Tema escrito por Paul Simon e interpretada por Simon & Garfunkel. Fue la primera canción de rock en ganar un Grammy a “Grabación del Año”.
“The way we were” (1973): de la película del mismo nombre protagonizada por Barbra Streisand; ganó Oscar por mejor canción original. Tema escrito por Alan Bergman, Marilyn Bergman y Marvin Hamlisch.
“Staying Alive” (1983): tema de la película “Saturday Night Fever”, protagonizada por John Travolta, interpretado por The Bee Gees. Está en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos de la revista “Rolling Stone”.
Hay otros clásicos no incluidos en este listado, pero que estoy seguro son del gusto y del recuerdo de muchos melómanos y amantes del cine; no olvidemos los temas de las películas “Un Hombre y Una Mujer”, “Los 7 magníficos”, “Orfeo Negro”, “Esplendor en la hierba”, “El Puente sobre el río Kwai” y “Raindrops keep falling on my head”, por mencionar algunos.
Hablar de los temas musicales sin mencionar sus compositores es contar la historia incompleta. Solo les mencionaré algunos de los más prolíficos y famosos compositores de temas de la pantalla grande:
John Williams: “Tiburón” (1975), “Star Wars” (1977), “En Busca del Arca Perdida” (1981),” Superman”, “La Lista de Schindler” (1993) y “Jurasic Park”, hasta películas del siglo XXI como “Harry Potter”; ha ganado 5 Oscar y 48 nominaciones.
Hans Zimmer: compositor alemán nominado en 10 ocasiones a los Globos de Oro, 9 de ellas en la primera década del siglo XXI, tras ganar su primer galardón con el “Rey león” en 1995, y 8 nominaciones al Oscar. Es el compositor de la música de las películas “Piratas del Caribe”, “Gladiator”, “Blade Runner 2049” y “Dunkerque”, entre otras.
Ennio Morricone: compositor italiano creador de la música de las películas “La Misión”, “Los Intocables de Eliot Ness” “The Hateful Eight”, “The Good, The Bad and the Ugly”, “Cinema Paradiso”, “The Thing”, “Mission to Mars”, “El Exorcista II”, 1900, entre otras.
Nino Rota: compositor italiano creador de la música de la película “The Godfather” (1972), para muchos una de las mejores películas de la historia del cine; “El Padrino, Parte II” (1974) y “El Padrino, Parte III” (1990)
Jerry Goldsmith: ganador de un Oscar, por “La profecía” (1976) en 17 nominaciones; ha sido, durante los años 80 y 90, uno de los músicos con mayor número de seguidores, quizá sólo superado por John Williams. En el cine fantástico es donde ha logrado sus éxitos más populares: “El planeta de los simios”, varias partes de la saga “Star Trek”, La trilogía de “La profecía”, “Alien”, “el octavo pasajero”, por citar algunos títulos.
Alan Silvestri: compositor de los temas de las películas “El Guardaespaldas” (1992), “Forrest Gump” (1994), “The Polar Express” (2004) y “Los Vengadores” (2012). Hasta la próxima nota.

El Individuo “XY” y lo Femenino II

Ing° Agr° Julio Viera

En la primera parte del presente artículo, presentada en el boletín El Corocillo, Año 06 N° 10, el autor se refirió a los cromosomas sexuales (X e Y), los cuales permiten la diferenciación sexual: las hembras llevan dos X y los machos una X y una Y, y concluía con las experiencias obtenidas en trabajos de investigación genética realizados con la mosca de las frutas (Drosophila melanogaster), que indicaban que la función del cromosoma Y no es igual en las diferentes especies y que el cromosoma X puede inducir cambios hacia la feminidad en machos.

Respuestas del Individuo” XY” a lo Femenino
Hasta ahora hemos mencionado dos condiciones del XY en su comportamiento sexual, de acuerdo a su objeto sexual (OS), que son: “la heterosexualidad” y “la homosexualidad”. Estas condiciones implican dos respuestas del individuo XY frente al individuo XX que serían de atracción y aparente rechazo, respectivamente. Sin embargo, los individuos XX son seres complejos y para hablar de cómo responden ante ellos los individuos XY es conveniente señalar algunos detalles que permiten definir algunas variantes para la homosexualidad y además establecer una tercera condición: “la misoginia”.

Esas tres condiciones hacen que ahora no sea fácil hablar de la condición sexual de un macho, varón u hombre. Entonces, para no usar estas palabras, he preferido referirme a la constitución cromosómica de los individuos que definen el papel reproductivo en los humanos: el XY que aporta los espermatozoides y el XX que aporta los óvulos. La condición sexual de ellos dependerá de su manera de ser; esto es: su comportamiento sexual (Cuadro N° 1).


Componentes de lo Femenino
Normalmente, las mujeres muestran su condición femenina mediante tres componentes básicos, 1) sus partes anatómicas, ya señaladas como caracteres primarios y secundarios; 2) los gestos y manera de hablar y 3) la ropa (interior y exterior) que, junto con el maquillaje, complementan su apariencia.
Ante estos componentes (Cuadro N° 1), el “heterosexual” reacciona con admiración, gusto y deseo, lo cual sería lo normal para un individuo XY. Pero, hay individuos XY que tratan de imitar algunos de esos componentes y se podrían considerar “homosexuales” y, se les ubicaría de acuerdo con el componente imitado, Finalmente, aparece la condición de “misóginos”, de quienes se dice que son hombres que sienten odio o aversión por las mujeres; en el cuadro se señalan como hombres que sienten desprecio por dos de los componentes, su objeto sexual siguen siendo las partes anatómicas de ellas, y se dice que, al culminar el acto sexual, se apartan rápidamente de la dama. Algo así se decía de J. V. Gómez, quien presuntamente no pasaba una noche completa con alguna de sus compañeras. García Márquez representa esta condición de una manera parecida en su novela “El Otoño del Patriarca”.

Bandazos de la Sexualidad
Pero, hay otro factor que ha influido en el comportamiento del individuo XY en los últimos años: los diversos movimientos que se han manifestado en la búsqueda de una sexualidad más libre.
En su columna dominical de El Nacional, “Pizarrón”, Uslar Pietri escribió una vez que la economía del mundo occidental se movía a bandazos entre el Liberalismo y el Socialismo, queriendo decir que había momentos en que varios países defendían el libre mercado y otros se movían hacia el estatismo. De una manera parecida, en varias bandas, la sexualidad de la sociedad de esta parte del mundo se ha ido moviendo.
A principios del siglo XX, el machismo era la tendencia más fuerte; pero, la entrada fuerte de la mujer al mercado laboral, entre las décadas 20 y 30, produjo un cambio importante cuando las mujeres empezaron a reclamar sus derechos. Hacia los años 60, “el feminismo” tomó mucha fuerza; fueron los años de la llamada “Revolución Sexual”. A partir de los 80, fueron “los homosexuales” quienes empezaron a exigir que se les reconocieran sus derechos y se llega al bandazo del “homosexualismo”. Pero, antes de finalizar el siglo, empezó a imponerse en la manera de vestir, de peinarse y de arreglarse a partir de una moda llamada unisex que se fue extendiendo hacia el comportamiento sexual y se fue popularizando la “bisexualidad”, condición bajo la cual, para los jóvenes, es común tener sexo con sus congéneres o con individuos del otro sexo. Muchos de los jóvenes pasan por momentos de indecisión y terminan definiéndose cuando se enamoran; por eso se ha incrementado la frecuencia de matrimonios del mismo sexo. En consecuencia, este momento estamos pasando por el bandazo del “bisexualismo”.

Un Gradiente de Masculinidad
Ante todo, establecer un gradiente de masculinidad es un asunto subjetivo. Para establecerlo (Cuadro N° 2), se partió de las tres condiciones mencionadas anteriormente: heterosexual, homosexual y misógino; en la segunda columna, se colocó una forma resumida del comportamiento de algunos individuos y, en la tercera columna, tomando como base ese comportamiento, se le asignó, arbitrariamente, un grado.
En principio, se parte de la idea del “heterosexual”, que llamamos “Caballero Andante”, como el centro de la masculinidad (tantos siglos cabalgando y sigue siendo el hombre modelo, el “Príncipe Azul” con el que sueñan muchas damitas), con un incremento hacia abajo y una disminución hacia arriba. Pero, es importante aclarar algunos detalles porque hay mucho prejuicio sobre este asunto; por ejemplo: hay quien podría considerar que los dos primeros grados señalados hacia arriba como “el Educado” (que se le describe con hablar suave y sin decir groserías) y “el Refinado”, (muy de moda en la actualidad y que se identifica con quienes van a los gimnasios) deberían considerárseles en menor grado de masculinidad que el “Caballero Andante”. No estoy de acuerdo porque sería darle la razón a aquellos que sostenían que la educación, los buenos modales y la buena apariencia eran para las muchachas. Por otra parte, “el Amanerado” sí es un caso que confunde, por eso se ha ubicado en el límite, a mi manera de ver la mayoría de ellos no es homosexual; más aún, he oído, entre las damas, que son tremendos seductores. El caso siguiente, “el Homo Macho”, también confunde porque usualmente es de apariencia muy varonil y pertenece al grupo de los indecisos cuya definición puede ser tardía; la mayoría parece que tiende a la homosexualidad. Los “De Closet” también tardan en definirse, aunque en la intimidad o, por ejemplo, bajo el efecto del alcohol, tienden a manifestar su condición. Los “Homo Hembra”, aunque sin usar prendas femeninas, son bastante descarados, como dicen por ahí: muestran las plumas. Los otros dos grados son muy evidentes.

El presente artículo puede ser leído en su totalidad AQUÏ